Naturella
Naturella
Naturella
Naturella

Tu cuerpo y los cambios

Volver
Naturella
Naturella

» DESARROLLO DE LOS SENOS Y VELLO PÚBICO «

En algunas chicas, el vello púbico puede aparecer antes que otros signos de desarrollo.
El área púbica, es el área de tu cuerpo que se extiende desde la parte baja de tu abdomen hasta la entrepierna. Al principio solo aparece un poco de vello suave; pero poco tiempo después, el vello crece y se vuelve crespo y grueso. Seguidamente el vello aparecerá en tus axilas.

Los cambios hormonales causan fluidos que se forman en tus senos, y esto los hace pesados y producen dolor. Trata de no consumir cafeína, ten presente que no solo el café es la única cafeína nociva; algunos té y refrescos contienen cafeína y desafortunadamente el chocolate también. Si el dolor es realmente fuerte, consulta a tu médico.


» DE NIÑA A MUJER «

El Síndrome Pre-Menstrual (SPM) es la sintomatología que se presenta a una semana o diez días antes que tu menstruación comience. Puede presentarse a nivel físico con irritación de los senos y falta de respiración; o también emocional con cuadros depresivos que incluyen ansiedad.

A lo mejor ya te has dado cuenta que estás cambiando emocionalmente. No olvides que todos los cambios son realmente positivos.
Te vamos a manifestar algunas de las cosas que podrías estar sintiendo:

• Tus pensamientos cambian:
A esto se le llama "Desarrollo Cognitivo", y suena muy complicado, pero es el desarrollo de tu forma de pensar; es decir, significa que serás capaz de pensar objetivamente; ya no como niña, sino, como adulta.

• Puedes expresar mejor tus sentimientos:
Cada vez es más fácil que identifiques tus sentimientos y los pongas en palabras, ya sea que estés triste, alegre, enojada, contenta, etc. De esta manera empezarán a tener mayor sentido para ti. Todas estas sensaciones son parte de tu personalidad, y así puedes descubrir quién eres.

• Te sientes realmente sensible:
Muchas cosas que antes no te preocupaban, ahora ocupan tu cabeza y tu corazón. Puede ser que te pongas nerviosa con facilidad delante de tus amigos, padres o maestros. Cosas que ayer eran insignificantes, hoy te estresan; por ejemplo, tu pequeña hermana te está enloqueciendo porque es muy inquieta. Sentir rabia durante esta etapa es normal, no sólo por los cambios hormonales, sino también porque estás definiendo tus propios valores, y, en la adolescencia nos volvemos muy poco tolerantes con las opiniones y decisiones de los demás.

• Tómalo con calma y no te desesperes:
También los cambios de humor son muy comunes; esto es como si durante un minuto te sintieras feliz y luego te pusieras de mal humor. Si estás de mal humor, tal vez te caería bien contar hasta 10, inhalando por la nariz y sacando el aire por la boca, cada vez que pienses en un número (¡en verdad funciona!) Y te das la oportunidad de pensar bien antes de gritarle a tu mamá o a un amigo.

• Y cuando lloras mucho:
Puede ser que llores por algo que te hace sentir triste o decepcionada, o por cualquier motivo. ¡Esto también es normal!; le pasa a muchas mujeres durante los Síntomas PRE-Menstruales y le pasará a muchas chicas a lo largo de su pubertad.

• Te sientes más femenina:
Algunas chicas se sienten más femeninas; pero hay otras que no, ninguna de la dos está mal... recuerda, todo eso es normal. Y depende también de tu personalidad y de lo que prefieras hacer.

• ¿Crees que eres rara?:
Tal vez te comparas con tus amigas, y crees que algo extraño está pasando contigo. Quizá te sientes insegura de ti misma; bueno, ¿adivina qué?; a todo el mundo le pasa. Tu personalidad se está terminando de formar, ahora es el momento en que todo se está acomodando para que seas una chica única. Justamente todo lo que quieres se está encarrilando. Poco a poco, tu personalidad ira ganando orden y seguridad, y te convertirás en una mujer con más confianza y atributos.

Algunas inquietudes por las que pudieras estar pasando serían alegrías, dudas, irritabilidad, confusión, y otros sentimientos. Pero tranquila, todas esas sensaciones son parte de tu crecimiento y aparecen juntas en un determinado momento; y lo mejor… estarán rápidamente ¡Fuera de ti!
Lo más importante ante estas situaciones es que no te sientas mal con lo que pasa cuando tengas que hablar con tus familiares, maestros o con tu médico, sobre las dudas que tengas acerca de los cambios que estás notando en tu cuerpo. Es importante que sepas que esas inquietudes son verdaderamente trascendentales, y cada duda que tengas debe ser preguntada y respondida con mucha honestidad.
¿Con quién hablar? Mantén en tu lista de prioridades a la única persona ideal para comenzar a indagar: Tu mamá. Pero, como sabemos que siempre hay un pero, es normal que te sientas con mayor confianza hablando con otro adulto conocido como una tía, una hermana mayor, tu abuela o hasta tu médico o enfermera. Si tu instinto te lo dice ¡pues adelante! La idea es que tú te sientas libre delante de ese adulto para tratar sin vergüenza cualquier punto.
Para lograr esa confianza con tu mamá o el adulto que escojas, aquí te van unos tips que pueden ser de tu gran ayuda. Es perfectamente normal sentirte incómoda al hacer comentarios de tu cuerpo, pero no dejes que esto te predisponga para hablar con otra persona de tus inquietudes.
Busca el momento perfecto para hablar. Si está ocupada(o), hazle saber que necesitas hablar tan pronto tenga tiempo. De esta manera no perderás la oportunidad de hacerle el comentario.
Escribe las preguntas que quieras hacer para no olvidar nada en el momento de conversar.
Quizás desees decir cosas como: hablar de esto no es nada fácil para mí; ¡pero lo voy a intentar!
Podrías decirle a tu mamá, que una chica de tu clase tuvo su primer período; o menciónale algo que te hizo pensar en el tema. Eso pudiera resultar tan simple como cualquier discusión que suceda en la escuela; aprovecha y dile que tienes algunas preguntas que te gustaría hacerle.
Coméntale a tu madre que hay ciertos cambios en tu cuerpo y pregúntale a qué edad ella pasó por la misma situación. Si fue antes o después que sus amigas.
Quizá desees compartir con tu madre lecturas de tu libro de salud, intenta que lo hagan juntas.
Recuerda preguntar hasta que entiendas correctamente el tema. Si todavía existen dudas, coméntalo abiertamente con tu madre, ahora mismo o en la próxima oportunidad.

Tomando en cuenta tu flujo, si la menstruación es muy intensa, probablemente deberás usar toallas para flujo abundante y durante la noche, toallas nocturnas. Cuando el flujo es ligero, por ejemplo los primeros y últimos días del ciclo, lo ideal es usar toallas con alas para flujo moderado o protectores diarios. También puedes absorber la descarga vaginal o flujo (lo cual es una normal secreción de la vagina) con los protectores diarios.
Se recomienda cambiar las toallas femeninas cada tres o cuatro horas.
Las toallas nunca se deben tirar directamente al inodoro o retrete. Hay que envolverlas en papel sanitario o en el envoltorio de la siguiente toalla que se pondrá, y luego debes depositarlas en la papelera o contenedores de basura públicos.
Para evitar manchar tu ropa interior, se recomienda usar toallas con alas para proteger los extremos de tu ropa íntima.
Para adherir la toalla a la ropa interior, solamente debes retirar la banda en el centro de la toalla y presionar fijamente sobre tu ropa íntima. Naturella con alas se adhiere fácilmente a la parte interna de tu ropa interior. Por sus beneficios de protección y cuidado de la piel, te sentirás súper tranquila.
Antes de adquirir el producto, revisa nuestra sección de productos para determinar cuáles productos son los mejores para ti.


» LOS DILEMAS DE LA PUBERTAD «

¡No te alarmes! Sencillamente estás teniendo secreciones vaginales, lo cuál es completamente normal. Es un signo de que has llegado a la pubertad y el estrógeno ya está circulando por tu cuerpo. El flujo puede ser blanquecino o transparente, ligero o espeso. El uso de protectores diarios te ayuda a mantenerte súper limpia, mientras cuidas tu piel. Si la descarga vaginal tiene un mal olor, o si sientes alguna molestia, dolor, picazón en el área de los genitales; esto no es normal y debes consultar al médico.

¡Lo que sucede es que estás creciendo! A los dos años de edad, así como al comienzo de la pubertad, el crecimiento promedio de un niño es de 5 centímetros en un año. Pero tan pronto comienza la pubertad, este nivel promedio crece con velocidad hasta 10 centímetros por año. Esto también es conocido como el “último estirón”. Los huesos de los brazos y piernas adquieren varios centímetros de largo. Esto pudiera ser un tiempo de cierta incomodidad, hasta que el tronco del cuerpo encaje perfectamente con el resto del cuerpo.
Los varones se vuelven más musculosos que las hembras, y aunque las chicas pueden mantener sus músculos fuertes con ejercicios, sus cuerpos cambiarán y se tornarán más delicados y curvados.


Naturella

Naturella
Naturella Naturella Naturella